Increíble nuevo hallazgo: ¿Los romanos fueron los primeros en “descubrir América”?

Los científicos que se encuentran investigando la misteriosa isla canadiense de Oak Island (isla del Roble), localizada en la costa sur de Nueva Escocia, han realizado un sorprendente anuncio referido al descubrimiento de una espada romana y lo que parece ser un barco romano hundido, lo que sugiere radicalmente que los antiguos romanos llegaron a Norteamérica más de mil años antes que Cristóbal Colón.

La prueba del hallazgo, revelada en exclusiva a Johnston Press y publicada en The Boston Standard, fue descubierta por investigadores que están colaborando con la serie del Canal Historia Curse of Oak Island, (“La maldición de Oak Island”), en la que se explican en detalle los esfuerzos de dos hermanos de Michigan en su intento por resolver el misterio del tesoro de Oak Island y descubrir los objetos históricos que se creen ocultos en la isla.

J. Hutton Pulitzer, estudioso de la historia e investigador principal, junto con académicos del Ancient Artifact Preservation Society, ha redactado un artículo acerca del descubrimiento que está previsto que se publique en su versión completa a principios del 2016.

El misterio de Oak Island

Oak Island ha sido escenario de una de las más importantes búsquedas del tesoro de la historia, que empezó en 1795 cuando Daniel McGinnis, de tan solo 18 años de edad, avistó luces en la isla. Picado por la curiosidad, fue en busca del origen de estas luces y descubrió un claro en el extremo sudoriental de la isla. En el interior del claro observó una depresión circular, y un aparejo colgando de un árbol cercano. McGinnis volvió al lugar acompañado de algunos amigos, y se pusieron a excavar en la fosa circular. Unos pocos pies bajo la superficie, descubrieron una capa de losas de piedra. Las paredes de la fosa presentaban marcas de haber sido golpeadas con un pico. Aproximadamente cada diez pies (3 metros) que iban cavando, encontraban una capa de troncos. Tras excavar hasta treinta pies (9 metros) por debajo de la superficie, McGinnis y sus amigos abandonaron las excavaciones sin haber encontrado nada relevante.

Excavaciones y construcciones de Oak Island, Nueva Escocia, Canadá, agosto de 1931. (Wikimedia Commons)

Excavaciones y construcciones de Oak Island, Nueva Escocia, Canadá, agosto de 1931. (Wikimedia Commons)

Se publicaron en varias obras impresas reseñas de los esfuerzos de estos muchachos en sus excavaciones. Ocho años más tarde, la Onslow Company envió una expedición al lugar para intentar recuperar el supuesto tesoro, que se suponía que se encontraba oculto en el fondo de la fosa. Basándose en los testimonios de los muchachos que constaban por escrito, la Onslow Company inició unas excavaciones en la que se conoce en la actualidad como la “Money Pit”, la Fosa del Dinero. Sin embargo, se vieron obligados finalmente a abandonar los trabajos debido a la inundación de la propia fosa.

Durante los dos siglos siguientes se sucedieron numerosas búsquedas en el lugar, pero se vieron continuamente afectadas por muchas dificultades, entre ellas derrumbamientos e inundaciones en la propia excavación. Se ha buscado el supuesto tesoro por toda la isla desde entonces, y a día de hoy continúan haciéndolo Marty y Rick Lagina, como sabemos por la serie Curse of Oak Island.

El asombroso descubrimiento de una espada romana

Aunque la mayor parte de los buscadores de tesoros de Oak Island han acabado volviendo con las manos vacías, una reciente revelación apunta a un hallazgo realmente increíble que podría cambiar la historia. Un barco hundido, al parecer romano, ha sido descubierto junto a las costas de Oak Island, y de entre los restos del naufragio se ha recuperado una espada romana en buen estado de conservación.

Espada romana hallada junto a las costas de Oak Island. Fotografía cortesía de investigatinghistory.org y National Treasure Society

Espada romana hallada junto a las costas de Oak Island. Fotografía cortesía de investigatinghistory.org y National Treasure Society

Pulitzer ha declarado al Boston Standard que la espada fue hallada por un pesquero hace décadas, pero que el descubrimiento se mantuvo en secreto porque el descubridor y su hijo temían ser castigados debido a las estrictas leyes de Nueva Escocia relacionadas con la recuperación de tesoros de barcos hundidos.

Sin embargo, un pariente del descubridor, ya fallecido, dio recientemente el paso de revelar el hallazgo de la preciada espada a los investigadores.

Pulitzer ha realizado pruebas sobre la espada empleando un analizador de XRF (fluorescencia de rayos X), que ha revelado que la espada presenta propiedades metálicas, con trazas de arsénico y plomo, que coinciden con las de otros objetos romanos.

“El barco hundido aún sigue ahí y no se ha trabajado en él,” afirma Pullitzer en The Boston Standard. “Lo hemos escaneado, sabemos exactamente dónde se encuentra, pero sería un asunto espinoso para el gobierno de Nueva Escocia permitir que un equipo arqueológico lo estudiara. Sabemos sin sombra alguna de duda que es romano.”

Primer plano de la espada hallada junto a las costas de Oak Island. Fotografía cortesía de investigatinghistory.org y National Treasure Society

Primer plano de la espada hallada junto a las costas de Oak Island. Fotografía cortesía de investigatinghistory.org y National Treasure Society

Pruebas de la presencia romana en Nueva Escocia

En un intento de refutar a los escépticos, que podrían sugerir que la espada simplemente cayó por la borda de un barco en tiempos más recientes, Pulitzer y su equipo han excavado muchas otras piezas que confirman la teoría de que los romanos consiguieron llegar hasta el Nuevo Mundo más de 1.000 años antes que Cristóbal Colón. Son las siguientes:

  • Petroglifos grabados en las rocas y paredes de las cuevas de Nueva Escocia por los indígenas del pueblo Mi’kmaq y que representan lo que el equipo de Pulitzer cree que pueden ser soldados romanos en orden de marcha con sus espadas, además de barcos romanos.
  • Cincuenta palabras de la lengua Mi’kmaq son términos marineros utilizados por navegantes desde la época romana.
  • Hay una especie vegetal invasora (Berberis Vulgaris) que crece en Oak Island y Halifax, y que era utilizada en el pasado por los romanos para sazonar sus comidas y prevenir el escorbuto en sus expediciones navales.
  • En el año 1901 se encontró en Oak Island el silbato de un legionario romano.
  • A principios del siglo XIX se descubrió en Nueva Escocia el tachón metálico del centro de un escudo romano.
  • Cerca de Oak Island, en territorio continental, se han hallado monedas de oro de la Cartago romana.
  • Hay dos piedras en Oak Island grabadas con una inscripción que según Pulitzer está escrita en una lengua del Próximo Oriente.

Tachón metálico de un escudo romano similar al que se encontró en Nueva Escocia. Imagen meramente ilustrativa (Public Domain)

Tachón metálico de un escudo romano similar al que se encontró en Nueva Escocia. Imagen meramente ilustrativa (Public Domain)

“Cuando unes todos estos datos y te fijas en las anomalías, te das cuenta de que no es una coincidencia,” ha declarado Pulitzer al Boston Standard. “Las plantas, el ADN, los hallazgos, el lenguaje, los antiguos grabados: aquí hay algo que merece ser tomado en serio.”

El profesor Carl Johannesen, antiguamente de la Universidad de Oregón y que también ha participado en la investigación, ha afirmado que estos descubrimientos ponen en tela de juicio el dogma histórico de que en 1492 fue ‘descubierto’ el Nuevo Mundo.

Aunque se ha planteado desde hace tiempo la posibilidad de que antiguas civilizaciones llegaran al Nuevo Mundo antes que Colón, entre ellas los vikingos, los chinos, y los griegos, es la primera vez que un conjunto de descubrimientos sugiere convincentemente que navegantes romanos llegaron a Norteamérica hace más de un milenio.

Según Pulitzer, ha llegado la hora de reescribir los libros de historia.

Imagen de portada: Principal: Oak Island, Nueva Escocia. Fotografía: Farhad Vladia / Panoramio. Detalle: La espada romana hallada en aguas cercanas a la misteriosa Oak Island, Nueva Escocia. Fotografía: investigatinghistory.org y National Treasure Society.

FUENTE